Cómo hacer Huevos de Pascua de dos colores

Ya hemos aprendido cómo templar el chocolate y hacer huevos de Pascua tradicionales, pues hoy veremos de que manera podemos personalizarlos en cuanto a su decoración.

Existen infinidad de variantes para realizar bonitos huevos de pascuas que harán las delicias tanto de los pequeños como de los más grandes.

Entonces, para estas pascuas que se aproximan hagamos algo novedoso.

En cuanto al chocolate podemos realizar huevos de Pascua de chocolate con leche, semi-amargo, amargo o de chocolate blanco y también hacer una mezcla de diversos chocolates.

De dos colores: Una manera de hacer huevos de dos colores es primero hacer una de las mitades del huevo con chocolate con leche y la otra con chocolate blanco.

Marmolados: en este caso para hacer los huevos marmolados, fundimos y templamos los chocolates a utilizar. Con una cuchara tomamos una pequeña cantidad de uno de los chocolates y lo esparcimos en el molde, pero sin cubrirlo totalmente, sino que dejaremos algunos huecos. Una vez que ha  tomado consistencia, pero que no se haya solidifique totalmente,  aplicamos otra capa de chocolate de un color diferente (puede ser blanco) y lo esparcimos bien, así el chocolate del otro tono atravesará los huecos que habíamos dejado. Por último dejamos enfriar antes de armar el huevo.

Con hilos de chocolate: Con el chocolate templado (elegimos un color oscuro)  realizamos hilos dentro del molde en forma vertical, y con chocolate blanco hacemos hilos de manera horizontal. Por último cubrimos con el chocolate de base y dejamos enfriar para unir las mitades.

Con franjas: Con chocolate oscuro hacemos en el molde franjas para ello colocamos el molde inclinado, como queriendo dejarlo en posición vertical, pintamos con chocolate de un color, de modo que quede una franja recta en el extremo más elevado. Dejamos que el chocolate se adhiera al molde para poder retirar el excedente, limpiando los bordes del molde. Repetimos lo mismo en el extremo opuesto del molde, puede ser con el mismo chocolate o por ejemplo podemos usar el amargo, que es más oscuro y hacemos una tercera franja con chocolate blanco. Una vez frío pintamos todo con chocolate base dejando de un espesor mediano. Una vez frías las mitades procedemos al armado del huevo. El secreto es enfriar el chocolate en la heladera entre una y otra capa, para que las líneas queden bien rectas.

Con nombre: En una manga de repostería pequeña colocamos chocolate blanco y escribiremos el nombre del destinatario del huevo en uno de las caras de éste. El nombre debe escribirse en sentido inverso (como si se mirara en un espejo) así al desmoldar el nombre quedará al derecho. Una vez escrito  se cubre con la capa de chocolate de base, se deja enfriar y se arma el huevo.

De diferentes colores: Para hacer huevos de distintos colores, agregamos unas gotas de colorante (en crema) a la base de chocolate blanco y así hacemos huevos color rosa, celeste, amarillo o del colore preferido.