Cómo preparar huevos de pascua caseros

Rodeado de muchas historias, el huevo de pascua es una delicia de chocolate que adoran tanto los pequeños como los más grandes.

Su preparación es sencilla, pero debemos seguir algunos pasos para que el éxito sea total y así sorprender a nuestra familia con esta dulzura irresistible.

Lo primero a tener en cuenta es que el chocolate que utilicemos sea de muy buena calidad, pues allí radica la mayor parte del éxito.

Necesitaremos un pincel con cerdas suaves y los característicos moldes que se adquieren en tiendas de repostería, los hay de diferentes materiales, tamaños y formas.

Los moldes deben estar limpios y bien secos, podemos limpiarlos con un paño con alcohol y dejarlos secar naturalmente, esto ayudará a que se desmolden con facilidad.

El templado del chocolate es muy importante. Realizar este paso a la temperatura correcta es fundamental, si no está bien templado lo más probable es que el huevo se rompa al desmoldarlo.

Para templar el chocolate un secreto es no colocarlo todo de una sola vez, sino primero cortamos en trozos unas ¾ partes y lo colocamos a baño de María por unos 4 minutos, siempre con fuego mínimo para que el agua no hierba y mezclando constantemente el chocolate con una cuchara de madera. .

La temperatura ideal estará en los 40º, para poder comprobar la temperatura debemos retirar un poco de chocolate y colocarlo en contacto con nuestro labio, si lo sentimos tibio el punto es el correcto, también se puede utilizar un termómetro especial para repostería y cocina.

Cuando la temperatura es la adecuada, se retira el recipiente del fuego y se agrega el resto de chocolate cortado en trozos pequeños removiendo hasta que se integre y derrita.

Por último y para comprobar que el chocolate está a punto para ser esparcido en los moldes, tomamos con la punta de un cuchillo una pequeña cantidad y lo colocamos en el refrigerador durante 5 minutos, al retirarlo y hacer presión con los dedos debe quedar firme.

Si no ocurre esto es que el templado no fue correcto ya que el chocolate quedará adherido al molde. Para solucionarlo deberemos templarlo nuevamente.

Cuando logramos el punto correcto de templado, se procederá a pincelar los moldes siempre del centro hacia los lados y con movimientos envolventes, contrarios a las agujas del reloj.

Una vez cubiertos los moldes se colocan en el refrigerador por espacio de 10 minutos, pasado es tiempo se retiran y se vuelven a pincelar y  a colocar al frío, pero esta vez  se colocarán hacia abajo sobre una fuente forrada con papel impermeable por un tiempo de 25 minutos o hasta que se encuentren bien firmes.

Se desmoldan, esto  debe  hacerse  con mucho cuidado, primero limpiaremos los borden con un cuchillo y haciendo una leve presión hacia adentro el huevo se desprenderá con facilidad. Si no se desmolda es porque le falta frío.

Por último, armamos los huevos uniendo las 2 mitades, para ello con un pincel fino pasaremos por los bordes chocolate templado y pegamos las dos partes.

Antes de cerrarlos se pueden colocar presentes dentro,  trufas pequeñas, confites, etc.  y  se decoran por fuera con chocolate blanco templado.

Foto SXC