Cómo hacer un soufflé perfecto

El soufflé se caracteriza por su textura liviana y suave, entre los dulces el de chocolate hace las delicias de todos y entre los salados el de queso y el de espinacas son los más conocidos.

La realización de un soufflé es una tarea relativa sencilla sólo deben seguirse algunos pasos y consejos que harán de este plato un sabroso y delicado manjar.

El molde ideal para preparar un soufflé es redondo y de paredes altas, ya que esto permite que pueda elevarse y que su textura sea bien aireada. También pueden utilizarse moldes individuales, algo que resulta muy práctico a la hora de servirlo.

El secreto para que no se baje es mantener la puerta del horno cerrada durante el tiempo que dure la cocción y no abrirla por ninguna razón, por ello, es necesario controlar muy bien el tiempo que necesitará para estar a punto, pero no lo retiraremos inmediatamente.

Cuando ya está cocido, se apaga el horno y se dejará reposar dentro por espacio de tres minutos. Luego de ese tiempo retirarlo y servir.

Una vez retirado del horno el soufflé tardará entre 15 t 20 minutos para reducir su volumen por ello debe servirse de inmediato, esto asegura una presentación perfecta del plato.

El soufflé de espinacas por ejemplo para que no quede liquido a causa del agua que la mayoría de los vegetales suelta durante la cocción, es necesario cocerlas al vapor, escurrirla muy bien y mezclarlas con una salsa bechamel bien espesa y recién después añadir el resto de los ingredientes que indique la receta.

Las claras es otro punto relevante para un soufflé exitoso deben estar batidas a punto de nieve bien firme.

Si la receta indica agregarle nata, ésta debe estar a temperatura ambiente.

Cuando se agregan las claras se utilizará para mezclar la preparación una espátula y siempre se realizarán movimientos muy suaves y envolventes, para airear la preparación.

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